Cómo empezar un Plan de Nutrición Óptimo | Guía práctica con María Paula Estela
¿Te saboteas los fines de semana?
En esta entrevista, María Paula Estela explica cómo empezar un plan de nutrición realista, sostenible y sin culpa, para mejorar tu salud y mantener resultados a largo plazo.
María Paula Estela hablando sobre cómo empezar un plan de nutrición óptimo junto a Diana Álvarez en entrevista sobre hábitos saludables y alimentación consciente
Uno de los mayores obstáculos para empezar un plan de nutrición no es la comida.Es el sabotaje interno.
Vivimos entre la culpa, la frustración y el castigo.Nos cuidamos de lunes a jueves y el fin de semana “recuperamos” todo lo que no comimos.
Pero un plan de nutrición óptimo no se basa en castigo.Se basa en hábitos.
En esta conversación, María Paula Estela comparte cómo empezar correctamente.
1. El primer paso: querer hacerlo
Un plan de nutrición funciona cuando:
No lo haces por obligación.
No lo haces por presión médica.
No lo haces por culpa.
Lo haces porque quieres cambiar.
Cambiar hábitos no es fácil.Por eso intentar hacerlo todo de una vez suele fracasar.
2. Construir hábitos paso a paso
Uno de los errores más comunes es intentar cambiarlo todo al mismo tiempo:
Quitar gaseosa.
Quitar alcohol.
Hacer ejercicio diario.
Dormir perfecto.
Comer 5 porciones de verduras.
Eso no es sostenible.
La estrategia correcta es:
✔ Empezar con un hábito pequeño.✔ Mantenerlo.✔ Luego agregar otro.
Por ejemplo:
Caminar una vez por semana.
Agregar una fruta diaria.
Reducir porciones.
Dormir 30 minutos antes.
Cuando el cambio es gradual, se vuelve permanente.
3. Regla básica: nunca quites frutas y verduras
Independientemente del tipo de alimentación:
Vegana.
Omnívora.
Para bajar grasa.
Para subir masa muscular.
Las frutas y verduras deben estar siempre presentes.
Son fuente de:
Fibra.
Antioxidantes.
Vitaminas.
Minerales.
Regulación digestiva.
Quitar frutas puede generar:
Estreñimiento.
Gastritis.
Bajo estado de ánimo.
Fatiga.
No es el alimento el problema.Es la cantidad total consumida en el día.
4. ¿Qué alimentos moderar?
Desde un enfoque de salud metabólica:
Fritos.
Grasas saturadas.
Exceso de proteína animal.
Lácteos en personas sensibles.
La recomendación no es prohibir, sino moderar.
En el caso de proteína animal, priorizar:
Carnes blancas.
Mejor frecuencia y porciones.
Alternar con proteína vegetal.
En el caso de lácteos, evaluar tolerancia individual.
5. El hábito que más transforma: caminar
No es solo alimentación.
Caminar impacta:
Sueño.
Estado de ánimo.
Regulación hormonal.
Energía.
Calidad de decisiones alimentarias.
Cuando te mueves:
Duermes mejor.
Comes mejor.
Tienes más energía.
Sostienes el plan.
Se crea lo que María Paula llama:
“El ciclo virtuoso de lo saludable.”
6. El problema del fin de semana
El sabotaje aparece cuando:
Vives en restricción.
Te prohíbes todo.
Ves el viernes como “día libre”.
Un plan óptimo no funciona en modo:
Dieta estricta → descontrol → culpa → castigo.
Funciona cuando:
No hay alimentos prohibidos.Solo hay conciencia de frecuencia y porciones.
Conclusión
Un plan de nutrición óptimo no es una dieta.
Es:
Consistencia.
Conciencia.
Movimiento diario.
Balance.
Compromiso personal.
Y sobre todo:
No es castigo.Es construcción.
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